Para los Coruñeses la existencia de la “Arroutada” no debe ser algo desconocido para muchos ya, pero para gente de otras localidades puede que si. La “Arroutada” es una Party, que como su traducción indica, es una fiesta, pero no una fiesta normal, una donde los PC’s y la electrónica en general marcan el devenir. Así pues, cada uno de los asistentes traen su material informático, alguno sumamente puntero, otros mas modestos, y se dedican a estar los días que dure compartiendo partidas, vivencias, archivos…
Acaba de clausurarse ayer mismo la edición número XVI y tras el apagón, lograr dormir como una persona toda una noche después de 4 días llega el momento del resumen.
El actor ha fallecido a la edad de 57 años, tras llevar desde 2008 lidiando contra un cáncer de páncreas que al final ha acabado con él.
Hace muchos, muchos años, un jóven Jandro en su viejo ordenador Pentium a 150 MHz, comenzó a jugar a las aventuras gráficas más laureadas de la historia, casi todas de “Lucas Arts”, algunas como “Grim Fandango”, “Loom” o “Sam & Max” aún son juegos que disfruto de cuando en cuando, pero “Secret of the Monkey Island” puede ser uno de los juegos que más veces me haya terminado en mi vida, siempre con una sonrisa en la cara.

Portada original del juego
El cine es una industria llena de magia… siempre que no la mires de cerca. De todos los grandes productos que vemos muchos desvelos, sueños rotos y problemas han tenido su paso por algún punto del proyecto, y nunca ha quedado tan patente como con los intentos de llevar “El Quijote” a la pantalla.
Concretamente se me vienen a la mente dos casos muy concretos, la obra de Orson Welles, de 14 años de duración y que no llego a completar su montaje en vida (con Jess Franco por el medio) y la obra de Terry Gilliam, que tras funestos y complicados problemas, todos puestos en un documental, se retoma el periplo.

Cartel del Documental
Cuando era niño una película me taladró el lóbulo occipital con su enorme locura, era “El Ejercito de las Tinieblas”, de Sam Raimi, conocido por las películas de “Spiderman” y la serie de “Hércules y sus viajes legendarios”. En ella y con un presupuesto nulo, se conseguía tener epicidad y locura a partes iguales.
Cuando una gran serie se termina, uno se pregunta el por que. Cuando una serie con un argumento para durar lo que los productores querían, uno se pregunta cual es el fallo.
Cuando se acaba “Boston Legal” uno, simplemente, se caga en sus muertos pregunta que va mal en el mundo.