Hace muchos, muchos años, un jóven Jandro en su viejo ordenador Pentium a 150 MHz, comenzó a jugar a las aventuras gráficas más laureadas de la historia, casi todas de “Lucas Arts”, algunas como “Grim Fandango”, “Loom” o “Sam & Max” aún son juegos que disfruto de cuando en cuando, pero “Secret of the Monkey Island” puede ser uno de los juegos que más veces me haya terminado en mi vida, siempre con una sonrisa en la cara.

Portada original del juego






