Colaboraciones: “Star Trek VS Star Wars”

Publicado: 12/30/2009 de jandrostark en Acontecimientos
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Como os he dicho muchas veces, todo aquel que tenga interés en colaborar, será recibido con los brazos abiertos, en este caso el dueño del blog BirrayBarbarie, Ukio, ha decidido hacer su propia versión de una entrada previa mía. Ahí os vá.

JandroStark

Si existe una comparación entre la cultura friki y la futbolera, es esta sin duda: Seguidores de dos sagas galácticas bien diferenciadas mantienen disputas encarnizadas por una supremacía que con los años me va pareciendo más y más absurda. Es mucho más lógico que un madridista y un culé se las vean porque ambos apoyan a equipos distintos en una misma liga, Sin embargo, aquí tenemos por un lado Ciencia Ficción, con sus viajes, sus misterios, sus razas extrañas y sus incógnitas, y frente a ella, Space Ópera. Este género toma el género clásico del cine de aventuras, con piratas, mosqueteros, cowboys o samuráis y lo lleva al espacio, manteniendo el argumento clásico, con buenos y malos bien diferenciados, una historia sencilla dada al dramatismo y personajes carismáticos que desarrollan la historia por sí mismos, mientras que los de la sci fi simplemente se ven envueltos en ella.

Imagen provisional en espera de cambios

Sin embargo, ambas son dos de las sagas más exitosas de la historia del cine en general, y las dos más exitosas en su género. Ante este duopolio, la disputa es evidente.

Siempre he sido Starwarsero. Se dice que es para gente de letras, ya que hay un monton de cosas que alguien con unos conocimientos científicos mínimos no alcanzaría a tolerar, como que haya explosiones en el espacio donde no hay oxígeno con el que alimentar las llamas, viajes a velocidades superiores a la luz, sables laser con principio y fin, o disparos de laser que se llegan a ver. Sin embargo, como seguidor de la saga, prefiero estas licencias cinematográficas a ver a un grupo de gente en pijama tomando decisiones con cara muy seria en un puente de mando, mientras repiten sus nombres una y otra vez.
Ahora ya no tengo quince años, ni excusa para hablar así de Star Trek. Descubrí su primera peli este mismo año, y me vi gratamente sorprendido. No es que sea nada extremadamente apasionante, ni me ha llegado a tener en tensión como si hicieron escenas míticas como la batalla espacial de la luna de Endor, o el combate entre Obi wan y Darth Vader, visto en su día, de niño. Sin embargo, la trama era inteligente, con un extraño antagonista: al que llaman veyer (v-ger). Fue una sorpresa acojonante descubrir quien era el tal v-ger, que se cargaba Halcones Klingon como si nada.

En cuanto a las últimas entregas, la última de Star Wars es un despropósito mal hecho. Realmente no hay otra forma de definirlo: Da una presencia totalmente insuficiente a algunos personajes que habrían hecho crecer mucho la historia, como Jango Fett, Darth Maul o el Conde Dooku, a los que compensa con apariciones espectaculares en otros formatos (novelas, comics, videojuegos, series de televisión…) ¡Y eso es una puta mierda! Es una estafa. Vale que no nos va a contar las guerras clon al completo, si son algo tan grande como dice. Vale que siempre tiene la posibilidad de hacer series aparte con quien quiera y como quiera. ¡Pero lo que no puede hacer es hablarnos tres películas del patético Anakin Skywalker, con diferencia el segundo peor personaje de la saga! (Si: Por debajo del puto Jar Jar Binks).
Las guerras en sí, desde su segundo plano, son un incidente pequeño. La ejecución de la orden 66 solo afectó a gente que nos habíamos visto o leído algo más y conocíamos a los que estaban muriendo, pero al público general le es algo completamente ajeno, y casi indiferente. ¿A quien cojones le importa que Anakin sienta mucho amor por Amidala si te estás perdiendo la parte guay de las batallas de nosequé? Burocracia imperial, paseos en la región del lago Como disfrazado de planeta Naboo… ¡Aventuras, maldita sea! Puede que Lucas y su antiguo profesor de la escuela de cine, Irvin Kershner, se odien porque Kershner se pasó en el rodaje de el Imperio Contraataca del tiempo y del presupuesto, pero este hizo la que es sin duda la mejor película de toda la saga, con acción, carga dramática y una guerra de fondo que se reparten el tiempo y la atención del público de forma magistral.

En cuanto a efectos, las antiguas tienen el encanto de los efectos especiales que se van inventando a medida que la película se desarrolla: Maquetas, gente escondida para abrirte la puerta y que parezcan automáticas, trastos levitadores, rayos laser… En las nuevas, cgi y a tomar por culo. Tanto que a uno le entra nostalgia cuando descubre que en las carreras de vainas, el público es una maqueta con bastoncillos de limpiar orejas de colores para hacer de público.

Aún con su cgi, la última de Star Trek es absolutamente espectacular. Ninguna queja en ese aspecto, salvo que quizás se les fue la mano. El paso de J.J.Abrahams por la película ha sido el equivalente al del amigo cabrón experto en informática que se queda media hora en tu pc para “optimizarlo” y cuando te das cuenta, ha cambiado el fondo de escritorio, borrado tu música, bajado la suya, instalado Linux y hecho cosas blasfemas en tu BIOS: Abrahams ha dado pasos putamente irreversibles, mezclando futuros y pasados en una serie de sinsentidos absurdos, algunos propios de películas chorras como aquella nefasta Dragones y Mazmorras.
Empecemos por las cosas que saltan a la vista: ¡CARGARSE VULCANO! ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Bajo qué pretexto?… Es decir, es ese tipo de cosas que te cuentan a media peli y que luego al final, pateado el malo y todo eso, esperas a que lo arreglen ¡Y LO DEJAN ESTAR!

Y ya entremos en detalles: El medio de destrucción del planeta es la “materia roja”, insertada en el núcleo de Vulcano por medio de una perforadora larga como una puta atmósfera, llena de pinchos, como si la hubiesen cogido de un arma descartada para eldars oscuros, y que entra en una nave minera (quedaos con el dato: minera, ergo, civil, con trabajadores civiles). Un simil de esa nave vendría a ser un midget con una polla del tamaño de una autopista que se folla planetas (¿Habrá tomado parte en esto H.R. Giger?). La nave MINERA, equipada con MISILES (en el futuro, los granitos tienen cazas para evitar que los extraigan, y el petróleo tiene cañones antiespaciales), derriba a un potrollón de halcones klingon (47, creo recordar. Eso convierte a v-ger en un puto amateur) y todo lo que se le pone por delante. ¡Minera joder! ¡Una puta nave minera! ¡Cada vez que hay huelga, hay que organizar un nuevo proyecto Manhattan!
Eso no es todo: La escena en la que la Federación intenta salvar Vulcano, buscan a tres voluntarios entrenados en cuerpo a cuerpo, que, oh sorpresa, serán Sulu, el tío vestido de rojo que muere en todas las pelis y Kirk. Es lógico que vaya Kirk, que es un cadete, ¡pero joder! ¡Sulu es el piloto! ¿Es que una puta nave militar no tiene soldados, que tiene que enviar al puto piloto? ¡Ahí lo tienes, con su Katana plegable, listo para vérselas con toda la vigilancia que hayan puesto los romulanos malos de aspecto gótico-maloso en la pollarforadora, que son… DOS! ¡Dos guardias, damas y caballeros! Estos ejércitos tienen tan pocos soldados que si llegan a cantar uno podría confundir la película con el remake espacial de West Side Story: Peleas de pandillas.
Esto es bastante triste, ya que miras dentro de la gran nave minera de los malos y te encuentras a… Cuatro mataos. Y eso que el malo estuvo reclutando gente.

El resto de la película es como una puta gymkhana: Tenemos hielo, espacio, peleas de naves, hostias… Millones de secuencias de acción cortitas y consecutivas para no dejar pensar.
En cuanto a las peleas de naves, hay que hacer la mención de que cambiaron el rollo clásico de un solo laser (phaser o como sea) que concentraba desde un prisma toda la potencia de fuego de la nave, por algo mucho más starwarsero: ¡Cañones! ¡Cañones por todos lados! ¡Nuestros phasers cubrirán el sol! ¡Entonces lucharemos en una colorida discoteca estroboscópica!

Resumiendo: Antes de esta película, teníamos a los trekkies desde un punto de vista elitista de “somos ilustrados mientras vosotros veis la simple copia de una peli de samuráis” (y es cierto: La película en cuestión es La Fortaleza Escondida, de Akira Kurosawa). J.J. Abrahams ha tomado un cuchillo (uno muy feo, de doble filo, aserrado y con un puño americano con pinchos en la empuñadura) y ha saltado al barro a pegarse con Star Wars. El resultado no es malo de por sí (yo habría agradecido menos escenas de acción, más largas y menos gratuitas), pero tampoco es algo del todo “Star Trek”.
Eso si, lo mejor de la película (que además lo tiene en común con Star Wars) es el apostar por actores jóvenes y poco conocidos (ambos metiendo una vieja gloria de por medio, como Leonard Nimoy, Sir Alec Guiness, Peter Cushing o Christopher Lee).

Conclusión: Star Wars gana, aún con el lastre de la nueva trilogía. Sin embargo, Star Trek es digna de ser apreciada (desde mi parcial y partidista punto de vista).
Hala, ahí queda. A cascarla.

Semper fi

Ukio.

comentarios
  1. jandrostark dice:

    Sigo defendiendo Star Trek, por motivos ya no tanto de “la ciencia patente en una es ciencia y en la otra espejos” si no por lo que dije de que Star Wars no es ciencia ficción, así que no hay pelea real.

    A parte de eso, sigo pensando que aún cogiendo universos expandidos (novelas, juegos demás) y aunque no todo lo de Star Trek tiene salvación de la quema, si me ha dado muchos mejores momentos, me ha hecho pensar y me ha emocionado más que las 6 películas.

    Por otro lado sabes que estoy de acuerdo con lo de Kershner xD

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